Sobrevivir a la primera clase de Bikram Yoga

¿Qué hago metido en un sótano a 40 grados con 15 desconocidos?

Publicado el: 03/06/2024

¿Qué hago metido en un sótano a 40 grados con 15 desconocidos? Dejando a un lado las razones por las cuales te has metido en el lío de empezar con Bikram Yoga, te vamos a decir qué puedes esperar de la primera clase. A saber, se trata de una modalidad de Yoga a 40 grados donde se realizan 26 posturas en 90 minutos y con 40-50% de humedad. En la mayoría de los casos, los profesores guían las posturas, las señalan, o incluso hacen alguna pequeña corrección. Es una modalidad de yoga exigente, pero a la vez comprensiva con la persona que se está iniciando, es muy raro ver juicios en caras que están a punto de la deshidratación, siéntete como en casa. Esa es la primera enseñanza: por muy jodido que estés siempre habrá alguna persona que esté peor, o que ya lo haya pasado peor en otra ocasión. No te preocupes, incluso esa persona que lo hace todo perfecto y que proyectas en él valores de seguridad, fortaleza y confianza en sí mismo en alguna ocasión tuvo que tumbarse y recapacitar en la estupidez que parece, a priori, deshidratarse «porque sí». El primer regalo del Bikram: la humildad.

Calor y humedad.

El factor diferencial. Estas condiciones ambientales te afectan tanto física como mentalmente, y ambas dimensiones tienen su punto. Se trata de un calor intenso, pero soportable, notarás incluso ser un poco más flexible según vayas haciendo las posturas. A nivel mental, este calor es también un desafío porque te obligará a meditar activamente y no pensar en ello, a no dejar que pensamientos intrusivos entren, a no obsesionarte con nada… Hay mucho de cómo te enfrentes al viaje en el resultado que recibirás. Si eres un ansioso desaforado seguramente a la media hora querrás romperte la camiseta y salir corriendo entre gritos (pero no es la idea). Contrólate y disfruta el viaje.

La respiración

Respirar por la nariz está comprobado que nos afecta, no solo mecánicamente a los músculos que tienen que ver con cómo llenamos los pulmones, sino mentalmente. Aquí es mucho más importante si cabe porque la nariz regula la temperatura con la que el aire entra a nuestros pulmones, y no olvidemos que estamos a 40 grados. Es natural tener el reflejo de tragar aire por la boca como si no hubiera un mañana, es un acto reflejo. Piensa, relájate y esfuérzate en respirar por la nariz y con un ritmo apropiado. Este mecanismo incluso te servirá para tu vida diaria. El Bikram no es un objetivo en sí mismo (a no ser que quieras construir tu personalidad en torno a él), no nos interesa ser los mejores o hacer la clase perfecta. Pero ojo, puede ser una buena manera de conseguir herramientas para controlar nuestras ansiedades, nuestra respiración, y cómo nos enfrentamos al día a día (eso sí, sin los 40 grados).

Llegar al límite

La concentración en la era del déficit de atención es un tesoro. En mi caso, más que realizar las posturas, lo que me costó al principio fue concentrarme. Un hecho tan básico como pensar únicamente en lo que estas haciendo me parecía un desafío, de hecho me lo sigue pareciendo. Otras prácticas deportivas te permiten pensar en otra cosa y solo las que disfrutas mucho mucho te hacen concentrarte, llegar a ese momento de atención mágico que se logra desde el disfrute, cuando decimos que «se me ha pasado el tiempo volando». Ese, es un tipo de concentración.

En Bikram (más allá de que lo disfrutes mucho) se llega al mismo lugar, pero desde otra vía. Eliminando las condiciones ambientales cómodas, realizando posturas donde equilibrio y concentración son necesarios y llegando al límite cuando pasa el tiempo, logramos eliminar mucho de lo superfluo. Básicamente, cuando tienes mucho calor y estás al punto de deshidratación, los problemas ridículos que todos tenemos en nuestro día a día y que, muchas veces, nos hacen comer la cabeza en exceso… desaparecen naturalmente (cuestión de supervivencia). Esta privación controlada de tu bienestar puede otorgarte la llave a otro estado que no conoces. Soportar el calor y realizar alguna de las posturas de equilibrio te obligará a activar todos tus mecanismos (te llevará al límite) y en esa frontera es donde puedes llegar al momento de atención mágico. Un lugar intermedio entre tu realidad y la práctica, un momento consciente en donde tienes la claridad para evaluar. Otra vez más nos pasamos de intensidad, ¿pero quién se apunta a Bikram sin la expectativa de hacer algo singular?

Ropa

Bajemos el nivel. En cuanto a ropa verás absolutamente de todo, en cuanto a mujeres verás los clásicos tops y leggins, y los hombres podrán ir con bañador, sin camiseta, o camiseta con tirantes. La recomendación básica es: hará calor, se inteligente, ropa ligera.

Las posturas

Son 26 posturas entre las que estarán las clásicas respiraciones, movimientos de estiramiento, pero también movimientos de equilibrio donde hay que estar concentrado. ¿Cuánto tiempo dura cada postura? Pues eso depende, pero en el Bikram de 90 minutos suelen ser 2 series entre 10-60 segundos. En algunas posturas más de respiración podrá ser más tiempo, y en otras donde se requiera más equilibrio será menos. No se trata de posturas difíciles, ni en las que tengas que hacerlo todo perfecto. De hecho, por mucho que lleves haciendo esta práctica es probable que nunca llegues a hacerlo 100% perfecto, no es la idea. La idea es que cada uno a su ritmo encuentre en estas posturas y en el ambiente su momento de meditación activa. El profesor guiará y existirán alumnos donde podrás fijarte. Es normal hacerlo mal, nadie nace sabiendo. No solo eso, notarás que por tu morfología o por tu memoria muscular se te dan mejor unas que otras. A mi me pasó que vi una persona que no podía hacer las primeras posturas, se esforzaba pero no llegaba. Cuando llegaron otras posturas de equilibrio las hizo absolutamente perfectas, mucho más de lo esperable. Con esto te digo que tengas calma, no llegarás a todo, algo se te dará mejor, algo peor, disfrutarás algunos momentos, sufrirás para llegar a otros, pero estos altibajos pueden ser una oportunidad perfecta para la concentración, para la humildad y también para pasárselo bien.

El tiempo

Desde luego una hora y media en estas condiciones es mucho tiempo, más si estás empezando. Lo normal es que las primeras clases, con la emoción del principiante, las puedas desarrollar sin problema. Será cuando te confíes cuando sufrirás más el tiempo. En mi caso, al principio, como le tenía tanto pánico a la duración y me concentraba durante todo el día, cuando llegaba la clase la hacía sin problemas de inicio a fin. Fue cuando un día, confiado yo pensando que ya lo tenía dominado, tuve que incluso salir de la clase. Aquel día incumplí muchas de las cuestiones previas a una clase, comí mal y hasta reventar, mucho café, mucho stress y todo el día de un lugar para otro por trabajo… Ahí fue cuando me di cuenta que esta práctica no es solo ir y estirar, lleva consigo un cambio en el estilo de vida, en cómo afrontamos un evento que está a mitad camino entre lo físico y mental.

Qué comer, qué beber, cómo prepararse antes

Y así llegamos a un punto clave, cómo prepararnos antes de la primera clase. Lo recomendable es estar plenamente hidratado, beber agua durante el día y no abusar de temas como el café. Lo mejor es hacer comidas ligeras, saludables, pero que nos nutran y nos preparen para un momento de actividad intensa. También se recomienda no comer en las 2 horas anteriores a la práctica. Al principio verás esto como una limitación o como una preparación ante un evento raro, pero luego incluso el cuerpo te pedirá comer mejor y vivir mejor para ir a tu práctica preparado. Este es otro beneficio que sobrepasa las fronteras del Bikram, que al final es lo menos importante.

Antes de la práctica

Recomendable, llegar con tiempo, prepararse sin prisa y entrar a la clase 10 minutos antes para habituarse al calor. Es bueno no empezar la clase directamente, sin evaluar un poco el entorno donde nos vamos a mover porque probablemente sean muchos estímulos al mismo tiempo.

Durante la clase

Llegarán posturas de todo tipo, podrás hacer algunas, otras no. Sufrirás un poco el calor, o quizás no. Ten calma y disfruta un evento único, una actividad que sorprende. «Cómo he podido llegar hasta aquí» te recorrerá la cabeza un par de veces. Estate relajado, optimista y disfruta. Al menos la primera clase.

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