El Viejo Oeste estadounidense ha sido objeto de innumerables relatos y películas que han inmortalizado la imagen de duelos a muerte en polvorientas calles de pueblos fronterizos… Como sospechábamos, estas imágenes no son muy fieles a la realidad cotidiana de aquellos duelistas.
Por qué la gente hacía duelos: el honor como activo fundamental
En el contexto del Viejo Oeste, los duelos surgían principalmente como una manera de resolver disputas que las instituciones legales aún no podían gestionar. Imaginemos, no había casi ni ley en muchos lugares, no había juzgados… En ese caldo de cultivo muchas veces la única opción era la justicia personal. Las razones más comunes para los duelos incluían ofensas al honor personal, disputas por mujeres, conflictos de propiedad y, con notable frecuencia, disputas surgidas durante partidas de póker en los salones.
Y es que el honor jugaba un papel fundamental en la sociedad del Viejo Oeste, mantener una reputación intachable era crucial para la supervivencia social y económica en comunidades donde la palabra de un hombre era su principal aval. Un insulto o una acusación de cobardía podían desencadenar un duelo, ya que retractarse o no responder a un desafío se consideraba una mancha permanente en el honor de una persona.
Cómo eran realmente los duelos
Lejos de las dramatizaciones cinematográficas, los duelos en el Viejo Oeste eran mucho más caóticos. No eran la mayoría de las veces dos hombres enfrentándose en una calle vacía al mediodía, la mayoría de los duelos ocurrían en interiores, en los salones, y frecuentemente eran el resultado de disputas surgidas en el calor del momento.
Uno de los duelos más famosos y excepcionales fue el enfrentamiento entre Wild Bill Hickok y Dave Tutt en 1865, en Springfield, Missouri (esto nos suena en la película «Sin perdón» de Clint Eastwood). Este sí ocurrió en una plaza pública, con los dos duelistas disparando a una distancia considerable donde Hickok, conocido por su habilidad con las armas, mató a Tutt de un solo disparo al corazón.
Qué armas se usaban
En cuanto a las armas, el Colt 45, también conocido irónicamente como «Peacemaker», fue el revólver más popular del Viejo Oeste. Además, los duelos a menudo involucraban múltiples disparos debido a la baja precisión de las armas de la época y la calidad deficiente de la pólvora. Disparar desde la cadera para aumentar la velocidad era común, pero reducía significativamente la precisión, haciendo que las heridas fueran a menudo múltiples y a veces no mortales al instante. Casi siempre moría alguien, pero muchas veces no inmediatamente. Las heridas podían ser graves y, sin los antibióticos modernos, las infecciones a menudo llevaban a la muerte días o semanas después del enfrentamiento.
Los participantes en los duelos variaban desde ciudadanos comunes hasta notorios forajidos y hombres de ley. Sin embargo, los duelos entre dos reconocidos pistoleros eran raros porque solían evitar enfrentamientos directos para no arriesgar sus vidas innecesariamente. No eran tontos.
Qué pasaba después
Después de un duelo, las consecuencias variaban ampliamente. En los casos en que un duelo resultaba en la muerte de uno de los participantes, el sobreviviente podía enfrentar represalias de los amigos o familiares del fallecido, e incluso la acción legal si el territorio tenía alguna forma de autoridad establecida. En muchos casos, los duelistas eran arrestados, aunque la aplicación de la ley en estos territorios a menudo era inconsistente. El duelo también afectaba la reputación de los sobrevivientes. Ganar un duelo podía mejorar la reputación de una persona, pero también la convertía en un objetivo para aquellos que buscaban vengar al muerto o probar su propia valía.
Imagen cabecera: Looking down Yosemite Valley de Bierstadt





